Hace mucho tiempo que quería dedicarle unas líneas a “mi Biblioteca”…
Sí. Así la denomino porque así la siento…pero, por favor, no hay ninguna onda salamera ni simplona porque me refiero de tal forma de ella.
Es mi Biblioteca porque ella me ha ayudado muchísimo en mis avatares como estudiante, proporcionándome libros, computador e impresora, en fin, cosas prácticas. Es allí donde me organizo para preparar mis trabajos y documentarme para los mismos; pero más que todo, me otorga buenos momentos de conversación, de contacto social con personas que, al igual que yo, valorizan su Biblioteca de barrio, porque es una Biblioteca amigable. “Intruseo” los libros que quiero y nadie me pone objeciones. Los niños tienen su rincón de lectura. Los adultos mayores igual. Está a cargo de la Sra. Cecilia y de Alicia…, mujeres muy abnegadas y orgullosas de su Biblioteca también.
Está ubicada en un barrio periférico de Osorno, la Población Schilling, y encontrarla hace 3 años, constituyó toda una proeza. Más aún cuando conocí su historia, contada por el mismo Presidente de la Junta de Vecinos de la población en alguna oportunidad…Por la década de los 80, cuando este sector era la “toma de la Pampa Schilling”, la gente buscaba trabajo y no tenían un lugar dónde leer el diario…así que se ubicó un lugar para ese efecto y todas las mañanas, entonces, la gente pudo reunirse a leer su diario. Pero ya no fue sólo leer el diario. El lugar se transformó, paulatinamente, en un lugar de reunión para leer otras cosas, más que el diario, esto es libros y revistas. Formalmente, en 1984, hubo un aporte de la Secretaría Nacional de la Juventud de libros y ahora es la Biblioteca que es…
Hay aspiraciones de trasladarse a un lugar más amplio, porque hay ambiciones y proyectos para este barrio, y pueda transformarse, finalmente, en una Corporación Cultural…así de simple, y para ello, la Agrupación de Amigos de la Biblioteca Schilling, de la cual soy Secretaria, estamos organizándonos para que así sea.